Mostrando entradas con la etiqueta estrategia marketing. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta estrategia marketing. Mostrar todas las entradas

domingo, 2 de agosto de 2015

Amazon: el imperio del click


El gran problema que hizo estallar la burbuja de las punto com a finales de los noventa fue el siguiente: las empresas de internet manejaban gran cantidad de datos y de usuarios, pero eso no se traducía en ningún tipo de rentabilidad económica. Los inversionistas, primero entusiasmados ante el emergente mercado online, y después aterrados ante la falta de beneficios, huyeron con sus ahorros arrasando de paso a la mayor parte de las primeras grandes empresas de internet. 

No todas cayeron. Amazon, una empresa online que poseía un sólido modelo de negocio basado en la venta online de libros, logró resistir la tempestad. Y no sólo eso. Con el tiempo su fundador Jeff Bezos diseñó un modelo propio de canal de venta, diversificando posteriormente sus actividades en muchos otros campos (música, videojuegos, ordenadores, ebooks...) hasta la actualidad, en el que podemos encontrar en Amazon casi cualquier artículo posible. Hoy cualquier persona, viva en el centro de una gran ciudad o en el pueblito más recóndito, tiene las mismas posibilidades de consumo. En cierta manera podemos afirmar que Amazon llevó a cabo el primer proyecto exitoso de igualdad de oportunidades de consumo.

Jeff Bezos, fundador de Amazon
¿Pero cuál es la clave del negocio de Amazon? Si bien serían destacables muchas características,
probablemente la más importante sería que fue la primera empresa online en aplicar el concepto de venta fácil a un sólo click. Amazon demostró que una empresa de internet podía ser rentable gracias a ofrecer gran facilidad para la compra online. Desde mediados de los 90, todo el proceso necesario para comprar algún producto en Amazon no llevaba más de un par de clicks desde que el producto era encontrado por el cliente hasta su pago. Ellos entendieron que para que funcionara, el proceso debía ser lo más simple e intuitivo posible. Esta facilidad en el proceso de compra posicionó rápidamente Amazon como la primera opción de todos los consumidores a la hora de comprar por internet. Un mercado que le proporciona hoy ventas mundiales por valor de 80.000 millones de dólares.
El mérito está en que recordemos que en los primeros tiempos de internet  la mayoría de los consumidores, especialmente los adultos de mediana edad, eran terriblemente reacios a la compra online. La mayoría no querían poner sus datos bancarios en internet  porque no se fiaban. Fue Amazon quien consiguió "convencer" a ese gran público de mediana edad y de buen nivel adquisitivo de que comprar online podía ser tan sencillo y seguro como comprar en cualquier tienda física, y además, más barato.

Amazon nos educó en las compras por internet. Durante años ha logrado ser la referencia en la compra online y aunque compañías como Ebay y especialmente Alibaba están entrando con mucha fuerza en mercados aledaños al suyo, no parece que a corto y medio plazo haya ninguna empresa con la capacidad de disputarle el liderazgo a Amazon en el sector del retail online.

domingo, 26 de julio de 2015

Starbucks y la experiencia de consumo



¿Qué pensarías si un día pides un café en tu cafetería habitual y el camarero te pidiera 6 euros por él? Probablemente pensarías que se ha vuelto loco, y le replicarías que un café no vale más de un euro y medio. Y sería lógico, ¿por qué motivo deberías pagar tanto por un simple café? 

La cuestión entonces es: ¿Por qué millones de clientes en todo el mundo estén dispuestos a pagar esa suma por tomar un café en Starbucks Coffee?

Muy sencillo. El error está en pensar que lo que Starbucks Coffee vende son cafés.

No, en absoluto. Lo que Starbucks vende son experiencias de consumidor, no cafés. La estrategia de la compañía, especialmente desde el retorno de su CEO Howarth Schultz, es bastante clara: Starbucks busca crear un ambiente dentro de sus establecimientos agradable, relajado, hogareño, familiar incluso... un lugar donde poder realizar un trabajo (no en vano, los primeros Starbucks se ubicaron cerca de universidades) o donde poder quedar en tu
primera cita. Un sitio donde hablar cómodamente y sin prisas. Con Wifi gratuito para navegar por internet con tu ordenador portátil. Con música indie suave para crear sensación de ambiente relajado. Camareros amables y sonrientes que te ayudan a elegir el sabor del café que más te apetezca ese día. Y por supuesto, una marca, un logotipo genial siempre presente, para construir en las mentes de sus clientes la idea de ser una cafetería de prestigio. Ser cliente habitual de Starbucks se asemeja un poco a ser miembro de un club selecto, te proporciona un cierto status, y el status siempre está ligado a precios altos. Y los clientes estamos dispuestos a pagar más para sentirnos especiales.

La experiencia de consumo, por tanto, es el verdadero producto de ofrece Starbucks. La idea central del asunto es que cada cliente que entre por la puerta debe apreciar todo el proceso tanto de compra del café como de disfrute del establecimiento. Los clientes deben sentirse tan satisfechos cómo para que la próxima vez que se repita la necesidad (una reunión informal, el informe que tiene que entregar el lunes, la charla semanal con los colegas, el artículo para el blog...) sea en Starbucks en quien se piense en primer lugar para satisfacerla.
 
¿Qué me dicen, están ustedes dispuestos a pagar 6 euros por una experiencia así? Los más de 20 millones de clientes anuales que avalan a Starbucks si. 

Algo tendrá el café cuando lo bendicen.